Organización de Los Ángeles recomienda invertir en jóvenes

On Jul 30th, 2013

By Admin

La organización no gubernamental Homeboy que trabaja con jóvenes integrantes de pandillas en la ciudad de Los Ángeles, California, para su reintegración social, se encuentra en Guadalajara para compartir con la sociedad en general y con las autoridades locales su experiencia en el abordaje de esta problemática muy presente en la metrópoli.

Homeboy nació hace 25 años por iniciativa del jesuita Greg Boyle, quien desde la iglesia de Dolores comenzó a impulsar un programa de atención para los jóvenes pandilleros basado en la educación y el empleo, como una alternativa a la estrategia gubernamental represiva que prevalecía de parte de las autoridades estadounidenses.

Pascual Torres, uno de los representantes de la organización, y ex pandillero, explicó que Homeboy tiene como objetivo la remoción de todos los obstáculos que le impiden a la juventud a seguir adelante, desde el retiro de tatuajes, y a través del ofrecimiento de servicios educativos, y legales, además de opciones de trabajo con empresas creadas por los propios integrantes del colectivo, como pequeños restaurantes, panaderías y el diseño y venta de ropa.

Lo que tiene claro Homeboy es que se tiene que “invertir en la juventud”, para sustituir el “sistema de represión” habitual”, dijo Torres, por un “sistema comunitario” de atención: “El problema no empieza cuando los jóvenes se meten a las pandillas, el problema empieza mucho, mucho antes”, dijo, refiriéndose a las condiciones que pueden prevalecer en las comunidades como la falta de alternativas educativas y empleo, y donde hallan, más bien, violencia y pobreza.

Salomón Zavala, abogado de la organización, con el mismo pasado de Pascual, recordó que en la década de los 80 y 90 en la ciudad de Los Ángeles prevaleció un visión muy represiva hacia los jóvenes, que se plasmó en que cualquier condena para un pandillero mereciera 10 años más de cárcel por el sólo hecho de serlo –más el castigo del delito-, y que la edad para recibir sanciones penales de adulto se redujera a los 16 años.

Esto llenó a las cárceles, explicó, pero no disminuyó la violencia de las calles. Una gran parte de las deportaciones sistemáticas que está aplicando el Gobierno de los Estados Unidos, dijo, se trata de pandilleros que salieron de prisión, y que están llegando a ciudades del país como Guadalajara, “están aquí exportando esos problemas”, advirtió el abogado, por lo que recomendó las estrategias de prevención y acompañamiento integral a los jóvenes desde ahora, con el fin de evitar el crecimiento de la violencia como ha ocurrido en Centroamérica -El Salvador, particularmente-.

La Universidad de California, en Los Ángeles (UCLA, por sus siglas en inglés), halló que de las personas que son atendidos por Homeboy –mil por mes-, seis de cada 10 logra reinsertarse exitosamente a la sociedad, y alejarse de modos de vida ligados a la violencia.

Un principio básico para la organización es que no trabajan con pandillas, sino con individuos que desean salir del ciclo de violencia y drogas que llega a imperar en estos grupos. “No vamos a la calle a buscar jóvenes, el requisito es que los jóvenes lleguen al centro; esa estrategia (buscarlos en las pandillas) no sirve, es como ir a un bar a buscar personas para una junta de Alcohólicos Anónimos, no sirve, nos enfocamos en el joven que quiere un cambio”.

Los representantes de Homeboy tuvieron encuentros con mandos y elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de Guadalajara, con organizaciones civiles y jóvenes. Su estadía comenzó el pasado lunes y termina mañana.

Ver artículo